CENSUS: USA necesita inmigrantes

El crecimiento poblacional de Estados Unidos vuelve a desacelerarse y los datos más recientes de la Oficina del Censo confirman una tendencia clara: la migración internacional se ha convertido en un factor central para el crecimiento del país y de muchos estados.
Luego de un repunte posterior a la pandemia, el crecimiento nacional cayó de manera notable entre 2024 y 2025. La principal causa no fue un aumento en las muertes ni una caída abrupta en los nacimientos, sino una reducción significativa en la migración internacional neta, mientras que el crecimiento natural se mantuvo relativamente estable.
“Dado que el cambio natural aporta menos al crecimiento de lo que lo hacía antes, algunos estados — especialmente aquellos sin migración doméstica neta positiva — dependen de la migración internacional para que su población crezca.”
— Marc Perry, demógrafo senior
Oficina del Censo de Estados Unidos
A medida que el crecimiento natural pierde peso como motor demográfico, varios estados dependen cada vez más de la migración internacional para evitar el estancamiento o la pérdida de población, especialmente aquellos que registran salidas constantes de residentes hacia otros estados.
En los últimos años, la migración internacional fue el principal factor de crecimiento poblacional en la mayoría del país. En el noreste, estados como Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts y Connecticut lograron compensar la migración doméstica negativa gracias a la llegada de personas del extranjero. Sin ese flujo migratorio, estas regiones habrían enfrentado una caída poblacional mucho más pronunciada.
La reducción de la migración internacional entre 2024 y 2025 tuvo efectos inmediatos. Menos estados lograron sostener su crecimiento y varios comenzaron a registrar pérdidas poblacionales, incluso en contextos donde los nacimientos superaron a las defunciones. California es uno de los ejemplos más claros: la disminución de la migración internacional ya no fue suficiente para compensar la salida de residentes hacia otros estados, lo que resultó en una pérdida neta de población.
Más allá de las cifras, el impacto de la migración es estructural. La llegada de personas migrantes sostiene la fuerza laboral, impulsa la economía local, fortalece el consumo, amplía la base fiscal y permite la continuidad de servicios esenciales. En muchos estados, la migración es clave para cubrir vacantes laborales, mantener escuelas abiertas y evitar el deterioro de comunidades enteras.
En Wisconsin, este fenómeno adquiere una relevancia particular. El estado enfrenta un crecimiento natural limitado y una población que envejece rápidamente, lo que convierte a la migración internacional en un elemento clave para sostener sectores como la manufactura, la agricultura, los servicios, la salud y la construcción. Sin este aporte, numerosas comunidades verían afectada su estabilidad económica, educativa y social. Los datos del Censo confirman que la migración no es un factor secundario en Wisconsin, sino una pieza fundamental de su presente y de su proyección a futuro.
Las próximas estimaciones del Censo, a nivel de condados y áreas metropolitanas, permitirán observar con mayor detalle cómo estos patrones demográficos continúan moldeando el país.






